Berenjena

La Berenjena es una planta plurianual, cultivada como anual que pertenece a la familia de la Solanáceas. Presenta un tallo rígido, de crecimiento indeterminado, hojas grandes, alternas y ligeramente lobuladas. Se trata de una planta de climas cálidos, bastante exigente en luz y temperatura, más incluso que el tomate y el pimiento.

Proviene de extremo oriente, situándose concretamente en la India su lugar de origen como hortaliza cultivada. Los árabes fueron los principales exportadores y distribuidores de esta planta en occidente. Actualmente está extendida en toda Europa.

Canarias cuenta con una superficie de 53,4 Ha, correspondiendo a la provincia de S/C de Tenerife solamente unas 9,4 Ha, en donde destacamos como municipios Arona y La Laguna con 2 Ha., apreciándose un incremento en estos últimos años en cuanto a superficie del 100%.

Las variedades se clasifican en función de la forma del fruto (globosa, alargada..). El cultivar que más se comercializa con un 80% es la "Bonica" por su gran aceptación por parte de los consumidores. Se trata de un híbrido con el fruto de forma redondeada, (su mayor diámetro está en la parte intermedia), y de color morado oscuro o violeta jaspeado, su carne es blanca y contiene semillas aplastada con una textura esponjosa. También encontramos otras como "Walder", más cultivada en la zona sur de la isla frente a la variedad "Cava" más típica del norte.

La berenjena cuenta en su composición con un elevado contenido en agua, lo que hace que su aporte en hidratos de carbono y proteínas sea bajo. En ella se puede destacar un importante contenido en potasio, mineral éste que juega un papel esencial en el sistema nervioso.

Para el consumo hay que tener en cuenta que el color violeta, el brillo y una piel tersa son características indicativas del punto justo de madurez, y solo es posible conservarla como máximo dos semanas en el interior del frigorífico, introduciéndolas en una bolsa hermética y seca.